A veces las críticas duelen más de lo que admitimos.
Pueden hacernos dudar de nuestro camino, de nuestras capacidades e incluso de quiénes somos.
Pero las palabras de los demás no tienen por qué convertirse en muros.
En este artículo te comparto un ejercicio sencillo y transformador para que las críticas dejen de ser un freno y se conviertan en impulso.
✨ Porque cuando aprendes a sostenerte desde dentro, ninguna opinión externa puede derribarte.
¿Te has sentido alguna vez así? ¿Qué ejercicio te ha funcionado?

